CÓMO CONTRIBUYEN LAS REDES SOCIALES A LA POLARIZACIÓN

Este vídeo resume muy bien la situación

Los algoritmos de recomendación y de interacción de Facebook y Twitter polarizan a los usuarios y los radicalizan en sus posturas.

La ecuación es sencilla: El contenido polarizante consigue que los usuarios pasen más tiempo en la red social. Cuanto más tiempo pasan los usuarios en sus productos, más dinero ingresan gracias a la publicidad. 

Primero... ¿a quién beneficia la polarización, más allá de lo económico?

¿Cuesta creerlo, verdad? A fin de cuentas, ¿quién querría una sociedad dividida?

La investigación sobre el caso de Cambridge Analytica demostró que durante el Brexit la estrategia de quienes defendían dejar Europa fue la de provocar conflicto entre quienes se querían quedar y quienes se querían ir. Lo mismo hizo Trump para llegar al poder en 2016: invirtió dinero en radicalizar con sus propios argumentos tanto a sus defensores como a sus oponentes. Aumentó la brecha entre los bandos hasta hacerlos irreconciliables.

Cuatro años después vemos las consecuencias: un país totalmente dividido y un presidente que sigue echando leña al fuego. Podríamos pensar que no sabe lo que hace, pero es justamente lo contrario: lo hace porque sabe que la división le beneficia.

Las mismas personas que han asesorado a Trump han asesorado a la extrema derecha en España. La estrategia se repite en países europeos: se mete una cuña en las grietas que generan los problemas sociales, y se hace palanca para abrirlas y convertirlas en barrancos insalvables.

En Francia se atiza el enfrentamiento contra la población árabe, en Polonia contra las personas LGTBI, en Hungría contra supuestos poderes en la sombra, en España se lleva haciendo tiempo con el tema de Catalunya, con el feminismo, con los derechos sociales, con los inmigrantes... Y hoy, la crisis de la COVID-19 ha creado el caldo de cultivo ideal para que prenda la mecha de la división, difundiendo ideas falsas que nos ponen a las personas unas contra otras.

Por ejemplo, en España la estrategia de la ultraderecha copia las campañas de Trump: la mejor manera de llegar a sus potenciales votantes es indignando a sus oponentes. Para ello usan campañas microsegmentadas pagadas en Facebook, inyectando dinero para distribuir sus posts en forma de publicidad a sus potenciales votantes.... así como a aquellos que el algoritmo de la red social identifica como de izquierda o extrema izquierda.

Estos grupos de usuarios son bombardeados con mensajes diseñados para 'calentarlos' en busca de la viralidad. Cuando éstos reaccionan, aunque sea negativamente, caen en la trampa, puesto que esas reacciones indignadas excitan el algoritmo de Facebook y aumentan la viralidad del contenido en cuestión... y la polarización y el enfado en las redes.

Los medios conservadores, grandes beneficiarios de la polarización

Según un análisis de empleados de Facebook, la polarización beneficia especialmente a los usuarios y los medios conservadores.

Esta gráfica de 2019 muestra la clarísima relación entre el contenido polarizante y el alcance del contenido en redes sociales: a más ira, más interacciones y más audiencia. Los medios conservadores lo habían entendido a la perfección.

Facebook y Twitter son conscientes del problema de la polarización desde hace años, pero en los últimos tiempos sus actitudes ante él son diferentes.

Ejecutivos de Facebook consiguen que este problema no se solucione

En 2018, trabajadores de Facebook pidieron abrir un estudio interno sobre este problema. Advertían: "Nuestro algoritmo explota la atracción del cerebro humano por la polarización. Si no se vigila, Facebook sugerirá a los usuarios contenido cada vez más polarizante para conseguir su atención y aumentar el tiempo que pasan en la plataforma"

Pero solucionar este problema afectaría al crecimiento de facebook: su modelo de negocio es atrapar nuestra atención y convertirla en dinero para sus bolsillos. Mientras la polarización aumenta, aumentan los ingresos, por lo que todo aquello que dificulte ese proceso va a ser ignorado o eliminado.

Así que, aunque hubo iniciativas para intentar solucionar el problema, ejecutivos de alto nivel las minimizaron o directamente las descartaron por "paternalistas". Finalmente Mark Zuckerberg dijo que no quería escuchar más iniciativas de ese tipo y dejó claras las prioridades: Facebook se alejaba del bien común y se centraba en el valor individual. Si los usuarios querían compartir contenido “hostil” la red social no iba a hacer nada por evitar la polarización mientras cumplieran las normas.

Este hilo de Twitter resume perfectamente la postura de Facebook y el desacuerdo de buena parte de su personal. 

La postura de Twitter

Twitter, por su parte, ha tomado la vía contraria, y en los últimos tiempos ha intensificado los esfuerzos para regular el contenido en su plataforma.  Empezó aplicando una nueva política de agregar etiquetas de verificación de hechos a información sobre coronavirus discutida o engañosa, pero en mayo se amplió a otros temas, como el contenido engañoso relacionado con la integridad electoral. Así, una herramienta para combatir la información errónea y las afirmaciones discutidas o no verificadas, advierte sobre tuits potencialmente engañosos.

Otra de las herramientas en desarrollo busca ayudar a promover discusiones informadas, a través de un aviso cuando retuiteas un artículo que no has abierto en Twitter: ¿has leído el artículo que estás a punto de difundir? 

El CEO de Twitter, Jack Dorsey, ha posicionado públicamente su plataforma en el camino de "promover conversaciones públicas saludables", aumentar las "perspectivas diversas" y la "responsabilidad pública".

Las redes se ven obligadas a revisar sus políticas contra el odio y las fake news

En cuanto a los personajes políticos, la decisión de Zuckerberg de permitir mentir en sus anuncios en Facebook ha beneficiado mucho a Trump y ha sido muy mal recibido por los propios empleados de la red social.

Twitter, por su parte, está provocando la ira de Donald Trump al aplicar sus herramientas a tuits del presidente: uno de los tuits de Trump que critica la votación por correo muestra un enlace de verificación de hechos, con un mensaje que afirma que "Trump hace una afirmación sin fundamento de que los votos por correo conducirán a fraude electoral".

Más tarde, en el marco de las protestas en Minnesota por el asesinato policial de George Floyd, Trump hizo un tuit de advertencia a los manifestantes, en su mayoría afroamericanos, que "cuando comienza el saqueo, comienzan los disparos", una frase utilizada durante la era de los derechos civiles para justificar la violencia policial contra los manifestantes. Twitter puso una advertencia sobre su tuit por "incitar a la violencia".

En ambos casos, Trump publicó las mismas palabras en Facebook, pero Facebook no sólo no intervino sino que Mark Zuckerberg ha vuelto a reforzar su postura de no controlar lo que sucede en su red social.

Estas dos afirmaciones resumen las posturas de las dos compañías ante el problema demostrado de la contribución de las redes sociales a la polarización:

"Facebook no debe ser el juez de la verdad de todo lo que la gente dice en internet."

- Mark Zuckerberg (CEO de Facebook)

"Twitter NO pretende verificar toda la información errónea, sino que priorizamos en función del mayor potencial de daño, centrándonos en los medios manipulados, la integridad cívica y Covid-19. Los factores que cuentan son la probabilidad, la gravedad y el tipo de daño potencial, junto con el alcance y la escala del daño."

- Jack Dorsey (CEO de Twitter)

En los últimos tiempos la postura de Facebook sobre este tema está evolucionando gracias a la presión de grandes anunciantes que boicotean la publicidad en esta plataforma.

Si quieres estar al día puedes seguir a este usuario en Twitter que hace seguimiento de la situación y lo cuenta de una forma muy didáctica.